Share This Article
Cuba recibió un cargamento de 200 contenedores con sistemas solares en medio de una de las peores crisis eléctricas de las últimas décadas. Según la agencia EFE, se trata de un lote de 5.000 sistemas fotovoltaicos donados por el Gobierno de China para electrificar centros públicos y viviendas en regiones apartadas de la isla. Sobre el papel, la noticia podría representar un alivio para millones de cubanos. Sin embargo, deja abierta una pregunta que el régimen debería responder con absoluta transparencia: ¿cuántos de estos equipos llegarán realmente a las familias que pasan horas, e incluso días, sin electricidad?
China anuncia el envío de 5.000 sistemas solares a la isla
El anuncio no llegó desde La Habana, sino desde la embajada china. De acuerdo con CiberCuba, el embajador de China en Cuba, Hua Xin, informó en una publicación en X que el envío corresponde a un nuevo lote de 5.000 sistemas solares para viviendas. En su mensaje, el diplomático presentó la donación como un respaldo a la transición energética cubana. Además, el medio nicaragüense TN8 reportó que este cargamento constituye el tercer envío de sistemas solares realizado por el Gobierno chino en el marco de la cooperación bilateral.
La reacción oficial cubana siguió el guion habitual. Según NX Noticias, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla agradeció la ayuda al Partido Comunista y al pueblo chino, y acusó a Estados Unidos de recrudecer el bloqueo y mantener un cerco energético sobre la isla. Es el mismo argumento que el canciller utilizó recientemente frente a la prórroga del embargo hasta 2027.
¿A quién estarán destinados los equipos?
La versión oficial ofrece una respuesta general, pero no precisa. El portal Resumen Latinoamericano, afín al régimen, indicó que los sistemas se distribuirán entre centros vitales y viviendas rurales aisladas, incluidos policlínicos, hogares de ancianos y oficinas de la Unión Eléctrica. El resto, según esa misma fuente, iría a hogares sin acceso estable a la electricidad.
No obstante, hasta ahora nadie ha publicado los detalles que permitirían auditar la distribución. No se conoce la lista de comunidades beneficiadas. Tampoco se sabe cuántos equipos corresponden a cada provincia ni qué criterios se usarán para elegir a las familias. Por lo tanto, la población solo tiene una promesa, no un plan verificable.
¿Solución a los apagones? Lo que estos sistemas pueden y no pueden hacer
Conviene medir la noticia en su justa dimensión. Por su propio diseño, estos son sistemas domésticos para lugares alejados de la red eléctrica. En consecuencia, no están pensados para aliviar los apagones que golpean a La Habana, Santiago de Cuba o Matanzas. Asimismo, 5.000 equipos representan una cifra modesta frente a los millones de hogares afectados por los cortes.
La apuesta mayor del régimen está en otra parte. Según EFE, recogido por 14ymedio, el Gobierno cubano impulsa un programa para levantar 92 parques solares con empresas chinas y alcanzar una potencia instalada de unos 2.000 megavatios. Por su parte, teleSUR reportó que Miguel Díaz-Canel afirmó que ya se han instalado 1.418 megavatios en 144 parques solares, con la meta de llegar a 1.500 megavatios a finales de 2026. Incluso en 2023 se anunció una donación china superior a 114 millones de dólares para instalar 22 parques fotovoltaicos en 10 provincias. Aun así, los apagones continúan marcando la vida diaria de la isla.
Un historial que exige transparencia
La experiencia con otros programas de ayuda y donaciones destinados a Cuba ha generado cuestionamientos sobre su distribución. En efecto, muchos cubanos se preguntan quién termina teniendo acceso a esos recursos. La desconfianza no surge del vacío. Crece en un país donde la élite militar controla empresas y divisas, como reflejan las denuncias sobre los más de 18.000 millones de dólares atribuidos a GAESA.
Por ello, anunciar la llegada de contenedores no basta. La población necesita saber dónde se instalarán los equipos, quién los recibirá y qué resultados concretos producirán. Sin esa información, cualquier donación corre el riesgo de convertirse en propaganda antes que en electricidad.
Mientras tanto, los apagones siguen marcando la vida en Cuba
Mientras los contenedores se descargan, la crisis avanza sin tregua. Los cortes eléctricos afectan el bombeo de agua en barrios enteros. Además, rompen la cadena de frío y dificultan la conservación de alimentos, un problema que ya ha derivado en brotes de intoxicación como el reciente caso de Santiago de Cuba. La infraestructura eléctrica, por su parte, se deteriora un poco más cada día.
La ayuda puede llegar a Cuba. Sin embargo, la verdadera pregunta sigue sin respuesta: ¿llegará al pueblo?
Fuente: ¡LLEGAN 200 CONTENEDORES DE SISTEMAS SOLARES A CUBA!

