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El régimen cubano volvió a montar su acostumbrado espectáculo mediático. Esta vez, el protagonista fue Manuel Marrero Cruz, primer ministro designado por el castrismo, quien apareció en fotografías y videos “trabajando voluntariamente” con un asadón en la mano, supuestamente limpiando una zanja en una comunidad habanera.
Las imágenes, difundidas por los medios estatales y cuentas oficiales en redes sociales, mostraban al funcionario con ropa de trabajo, rodeado de cámaras y escoltado por funcionarios locales. El mensaje era claro: demostrar que los dirigentes “trabajan junto al pueblo”. Sin embargo, para los cubanos que viven entre apagones, montañas de basura y estómagos vacíos, la escena no es más que otra burla propagandística.
El teatro del “trabajo voluntario”
Desde los tiempos de Fidel Castro, el “trabajo voluntario” ha sido una práctica recurrente del régimen para mostrar supuesta cercanía con el pueblo. En la realidad, estas jornadas no tienen impacto alguno en los problemas reales del país y solo sirven para alimentar la propaganda oficial.
Las redes sociales se llenaron de críticas y sarcasmos: la mayoría de los cubanos no cree que Marrero haya hecho más que posar unos minutos para la foto antes de volver a su despacho con aire acondicionado.
Un país colapsado entre basura y hambre
Mientras el gobierno organiza puestas en escena, las calles de Cuba siguen cubiertas de basura, la energía eléctrica escasea y el precio de los alimentos se dispara. En barrios de La Habana y otras provincias, las familias sobreviven entre cortes de luz diarios y servicios públicos en ruinas.
La supuesta “zanja” que Marrero limpió no es más que un símbolo de un país entero sumido en el abandono.
El pueblo, cansado del circo político
Cada gesto del poder busca distraer a una población que ya no cree en promesas vacías. Los cubanos en redes sociales califican la escena como “puro teatro”, una estrategia de manipulación que intenta maquillar el fracaso económico y moral del sistema.
El pueblo no necesita fotos de políticos fingiendo trabajar; necesita libertad, servicios básicos y un gobierno que responda por décadas de destrucción.

