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Los cubanos que pagaron por datos y saldo que no pudieron usar durante los apagones no recibirán compensación alguna. ETECSA, el monopolio estatal de las telecomunicaciones, confirmó que no existen mecanismos para devolver dinero ni reembolsar paquetes, según reportó Martí Noticias. La empresa atribuye las fallas a su dependencia del Sistema Electroenergético Nacional. Sin embargo, esa explicación deja a millones de usuarios pagando por un servicio que, durante horas o días, sencillamente no existe.
Una respuesta tajante: no habrá reembolsos ni compensaciones
Ante las consultas sobre posibles reclamos, la respuesta de la empresa fue categórica. No hay mecanismos previstos para devolver el saldo perdido. Tampoco se contempla reponer los paquetes de datos que vencieron sin poder utilizarse. Además, ETECSA no ofreció una fecha concreta para la recuperación total de sus servicios, según Asere Noticias. Los servicios afectados, explicó la compañía, se irán restableciendo a medida que reciban energía. En consecuencia, el riesgo recae por completo sobre el cliente. Cada hora sin señal se traduce, en efecto, en dinero pagado y perdido.
El 18 de septiembre: más del 80% de las radiobases quedaron apagadas
La magnitud del colapso quedó reconocida por la propia empresa. El episodio más grave ocurrió el 18 de septiembre, durante el octavo apagón nacional de 2026, según CiberCuba. Ese día quedaron fuera de servicio más del 80% de las radiobases. Asimismo, cayeron cerca del 70% de los gabinetes de telecomunicaciones. El tráfico de internet, por su parte, se desplomó alrededor de un 58%.
El problema, no obstante, no se limita a los apagones totales. De acuerdo con Directorio Cubano, las radiobases conservan cierta carga tras un corte eléctrico. Pero los apagones de más de 12 horas agotan por completo esas reservas. A ello se suma otra limitación reconocida por la entidad: los grupos electrógenos no pueden funcionar de forma continua por la escasez de combustible. Por lo tanto, en amplias zonas del país la red depende de que vuelva la corriente.
Paquetes que vencen aunque no haya señal
Mientras tanto, los paquetes de datos siguen corriendo contra el calendario. El cliente paga por un volumen de datos con fecha de vencimiento. Si la radiobase de su zona se apaga, ese plazo continúa agotándose sin que pueda conectarse. Así, el usuario pierde dos veces: primero el servicio y después el dinero.
La indignación crece, además, por un antecedente reciente. En mayo de 2025, ETECSA aplicó un fuerte aumento de tarifas que la población bautizó como el “tarifazo”. Según 14ymedio, numerosos usuarios preguntan ahora adónde fueron a parar los millones recaudados con esa medida. El mismo medio recuerda que la empresa sí aplica mecanismos de compensación en algunos de sus productos. Por ello, los clientes de paquetes móviles reclaman que se aplique el mismo principio cuando los apagones les impiden conectarse.
Comunidades enteras incomunicadas y familias sin noticias
Las denuncias de los usuarios describen un panorama todavía más grave. En varias localidades, comunidades completas han quedado sin cobertura durante períodos prolongados. Para muchas familias, el teléfono móvil es la única vía de contacto con sus seres queridos en el exterior. Cuando la red cae, esa conexión desaparece por completo. Se trata, en definitiva, de la misma crisis eléctrica que rompe la cadena de frío y multiplica los brotes sanitarios en la isla.
Desde Cienfuegos, el periodista Alejandro Tur Valladares cuestionó que ETECSA centre toda su explicación en el déficit eléctrico. Según recogió Directorio Cubano, planteó que la empresa debería contar con mejores alternativas de respaldo, como baterías o sistemas fotovoltaicos. Precisamente, ETECSA anunció que paralizará la expansión de su red de acceso para concentrar recursos en la energía solar, según CiberCuba. Esa transición, sin embargo, se hará por etapas y sin plazos que ofrezcan alivio inmediato.
Un monopolio sin respaldo y sin rendición de cuentas
El fondo del problema trasciende lo técnico. ETECSA controla en solitario las telecomunicaciones de Cuba, de modo que los usuarios no tienen a quién acudir. No existe otra compañía a la cual cambiarse ni un organismo independiente ante el cual reclamar. Por consiguiente, la empresa fija los precios, define las condiciones y decide también cuándo no responde. Para una población que ya destina al transporte más de lo que gana en un día, cada recarga representa un sacrificio real.
La pregunta que plantean miles de cubanos resulta difícil de esquivar. Si el servicio no funciona, ¿por qué el cliente debe seguir pagándolo completo? Mientras la red dependa de un sistema eléctrico en ruinas, esa interrogante seguirá repitiéndose en cada apagón. Y ETECSA, por ahora, ha dejado claro que no piensa responderla con un solo centavo.
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