Share This Article
La central termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas, volvió a quedar fuera del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). La salida se produjo apenas horas después de su reincorporación del domingo 27 de septiembre, cuando entró en línea con 150 MW. Según el reporte, un salidero en la pared frontal de quemadores provocó la nueva parada. De este modo, la planta más importante del país regresa al taller tras más de una semana de reparaciones. Para millones de cubanos, en efecto, la noticia anticipa otra noche larga y a oscuras.
Una reincorporación que duró menos de un día
La Guiteras había sincronizado con el SEN a las 6:55 de la mañana del domingo, según OnCubaNews. En ese momento generaba 150 MW y continuaba subiendo carga. La planta llevaba fuera de servicio desde el octavo apagón nacional de 2026, ocurrido el 18 de septiembre. Aquel colapso dañó el economizador de su caldera, con perforaciones en varios puntos del generador de vapor, de acuerdo con CiberCuba. Además, una prueba hidráulica realizada el 23 de septiembre detectó una fuga adicional. Por lo tanto, la reparación se extendió durante nueve días. Su regreso, sin embargo, no llegó a completar una jornada.
Un salidero en la pared frontal de quemadores provoca la nueva parada
La causa reportada esta vez es distinta a la de la avería anterior. Según la información divulgada, el problema apareció en la pared frontal de quemadores de la caldera. Se trata, por ello, de una nueva falla en el corazón de una unidad ya muy castigada. Hasta el momento, las autoridades no han precisado cuánto tiempo tomará la reparación. Tampoco han ofrecido una fecha estimada para su retorno al sistema. Cabe recordar que la caldera necesita casi 72 horas de enfriamiento antes de que las brigadas puedan intervenir con seguridad, según CiberCuba.
Cuatro unidades averiadas y 2.000 MW de afectación prevista
La Guiteras no es la única planta fuera de servicio. La Unión Eléctrica (UNE) reportó en avería también la unidad 3 de la CTE Cienfuegos, la unidad 2 de Felton y la unidad 6 de Renté. Asimismo, las limitaciones en la generación térmica suman otros 362 MW, según Directorio Cubano.
Las cifras del parte oficial, publicado por Cubadebate, describen un sistema al límite. A las 6:00 de la mañana de este lunes, la disponibilidad era de 1.045 MW frente a una demanda de 2.647 MW. En consecuencia, ya había 1.599 MW afectados desde primera hora. Para el horario de máxima demanda, la UNE prevé una disponibilidad de 1.160 MW y una demanda de 3.130 MW. De mantenerse esas condiciones, la afectación estimada alcanzaría los 2.000 MW. Se trata de una previsión, pero apunta a apagones prolongados en todo el país.
El domingo, de hecho, el servicio ya estuvo afectado durante las 24 horas. La mayor afectación se registró a las 9:00 de la noche, con 1.953 MW fuera. Los parques solares, por su parte, alcanzaron una potencia máxima de 673 MW al mediodía. Ese aporte, no obstante, desaparece justo cuando cae la noche y la demanda se dispara.
Una planta de 38 años que no resiste más parches
La Guiteras es la mayor termoeléctrica de Cuba. Según CiberCuba, representa entre el 20% y el 25% de la generación térmica nacional. Por eso, cada una de sus salidas golpea de inmediato a todas las provincias. El mismo medio contabilizaba al menos 17 interrupciones no programadas de la planta en lo que va de 2026, antes de esta nueva parada. La causa más repetida es el economizador de su caldera. Ese componente acumula 38 años de operación continua en un entorno altamente corrosivo.
El problema, en definitiva, no es una avería puntual sino un modelo agotado. El régimen ha prometido durante años un mantenimiento capital para la planta. Mientras tanto, la Guiteras sobrevive a base de reparaciones de emergencia que rara vez duran. A ello se suma la escasez crónica de combustible, que mantiene paralizadas numerosas centrales de generación distribuida.
Otra noche a oscuras: el costo para las familias cubanas
Detrás de cada megawatt perdido hay hogares sin ventilador, sin refrigerador y sin agua bombeada. Los apagones rompen la cadena de frío y exponen a las familias a intoxicaciones alimentarias como la ocurrida en Santiago de Cuba. También dejan sin señal a comunidades enteras, mientras ETECSA se niega a devolver los datos y el saldo perdidos. Así, la crisis eléctrica se convierte en una crisis de salud, de comunicación y de supervivencia diaria.
La pregunta que se repite en la isla no es si habrá apagones esta noche. Es cuántas horas durarán y cuándo volverá a fallar la próxima planta. Con la Guiteras nuevamente fuera, esa respuesta vuelve a depender de una infraestructura que el régimen dejó envejecer. Y el costo, una vez más, lo pagan los cubanos en la oscuridad.

