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Un grupo de vecinos de Lawton, en La Habana, convirtió sus cubos vacíos en barricada y en denuncia. El martes 29 de septiembre, cerca de las 9 de la mañana, cerraron el paso en Porvenir, esquina a Concepción. Entre los manifestantes destacaban varias mujeres, que ocuparon la vía a plena luz del día. Según sus testimonios, llevaban casi una semana sin recibir agua potable. Solo después de tomar la calle, afirman, apareció una pipa.
Cubos vacíos en medio de la calle Porvenir
Las imágenes fueron difundidas por el periodista independiente Mag Jorge Castro, según reportó Martí Noticias. En ellas se observa a los residentes en medio de la vía, rodeados de recipientes sin una gota de agua. Lawton pertenece al municipio Diez de Octubre, uno de los más poblados de la capital. La protesta no necesitó pancartas ni consignas. Cada cubo, en efecto, resumía días de espera frente a una llave seca.

“Aquí debería entrar un día sí, un día no”
Los vecinos explicaron que el barrio recibe agua en días alternos, al menos en teoría. Sin embargo, ese ciclo se rompió. «Aquí debería entrar un día sí, un día no, ya está entrando para cuatro o 5 días», relató una residente a Martí Noticias. Quienes viven en pisos altos enfrentan un problema todavía mayor. «Los que tienen tanques en la segunda o tercera planta el agua no le sube porque no tiene fuerza», añadió otro vecino. En consecuencia, muchas familias deben subir el agua en cubos para cocinar, bañarse o limpiar.
La respuesta llegó, pero solo bajo presión. «Se tiraron para la calle a protestar, entonces ahora fue que trajeron una pipa», contó un residente. Una pipa, no obstante, alivia la urgencia de un solo día. Tampoco devuelve la confianza en un servicio que el barrio ya no puede dar por garantizado. Martí Noticias recordó, asimismo, que otras zonas de la capital acumulan cinco e incluso nueve meses sin agua corriente.
Lawton ya se había plantado este mes
No es la primera vez que este barrio alza la voz en septiembre. El sábado 5, vecinos de Vista Alegre, en Lawton, detuvieron unos trabajos de Aguas de La Habana, según CiberCuba. La obra buscaba llevar agua a una instalación militar conocida como el Poligráfico. Mientras tanto, las familias de los alrededores seguían sin suministro regular. «Aquí no llega el agua, pero arriba de eso le iban a poner a ellos el agua para que sí les llegara», denunció entonces una vecina.
Aquella protesta terminó con presencia policial y hasta de un general, de acuerdo con el mismo medio. Las autoridades frenaron la obra y prometieron enviar más pipas al barrio. Esa promesa, sin embargo, se incumplió al día siguiente. Por ello, el cierre de la calle Porvenir no surge de la nada. Responde, más bien, a semanas de promesas que no llegan a las llaves de los hogares.
Sin electricidad no hay bombeo, y sin bombeo no hay agua
Aguas de La Habana atribuye el problema a «las constantes fallas del sistema eléctrico en el país», según Martí Noticias. El propio Díaz-Canel lo reconoció a comienzos de septiembre. En esa ocasión, según CiberCuba, admitió que el régimen no puede garantizar electricidad ni para bombear agua a la capital. De acuerdo con ese medio, el 87 % del bombeo depende de la red eléctrica. Por lo tanto, cada apagón deja también sin agua a miles de hogares.
Las cifras confirman el deterioro. En abril, unas 200.000 personas en La Habana tenían afectaciones en el abasto de agua, según CiberCuba. Un mes después, la cifra subió a 376.055, y en julio ya superaba el medio millón. La situación empeora, además, con cada avería del sistema, como la nueva salida de la termoeléctrica Guiteras. Es la misma crisis que obliga a las familias de Melena del Sur a llevar el combustible de la ambulancia.
Una promesa con fecha de vencimiento: finales de septiembre
Díaz-Canel fijó un plazo público para la mejoría del agua en la capital. A inicios de septiembre prometió resultados visibles para finales de mes. Estos llegarían, dijo, en dos o tres de los principales sistemas de abasto. El 23 de septiembre, a una semana del plazo, supervisó obras como la rehabilitación de Cosculluela, en Boyeros. Según CiberCuba, esa fuente es la segunda en importancia del sistema oeste de La Habana. La protesta de Lawton, en consecuencia, ocurrió a solo un día de vencer esa promesa.
El malestar tampoco se limita a este barrio. Infobae reportó el 20 de septiembre otra protesta en la capital, tras más de 36 horas sin electricidad. Allí, según ese medio, los vecinos bloquearon una calle y detuvieron un camión cisterna. En definitiva, el patrón se repite: apagón prolongado, llaves secas y vecinos en la calle.
Protestar por agua en un país que pide más vigilancia
La escena de Lawton coincide con un momento delicado para quienes reclaman en público. Apenas un día antes, Díaz-Canel pidió ampliar la vigilancia de los CDR en los barrios. A la vez, la organización Prisoners Defenders advierte que reclamar agua y electricidad ya puede terminar en prisión. Hasta el cierre de esta edición, no se conocían reportes de detenciones tras la protesta del martes. Tampoco había una respuesta pública de las autoridades sobre el barrio afectado.
Las mujeres de Lawton no salieron con consignas políticas. Salieron con lo único que tenían a mano: cubos vacíos. En un país donde abrir una llave dejó de ser una certeza, ese gesto dice más que cualquier discurso oficial. La pregunta ahora es cuántos barrios más tendrán que cerrar una calle para recibir el agua que les corresponde.
Fuente: MUJERES CIERRAN UNA CALLE EN LAWTON CON CUBOS VACÍOS PARA PROTESTAR POR LA FALTA DE AGUA

