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Los 17 migrantes haitianos que recalaron en Santiago de Cuba ya volvieron a su país. Habían llegado tras una semana a la deriva. Partieron el martes 29 de septiembre en un vuelo desde el aeropuerto internacional Antonio Maceo. La Cruz Roja Cubana describió la operación como un «retorno voluntario y solidario». Ninguno de ellos permaneció en la isla. El desenlace, sin embargo, deja una imagen difícil de ignorar. Llegaron por error a un país del que miles de sus propios ciudadanos intentan salir.
Una semana a la deriva hasta Playa Siboney
El grupo llegó la noche del lunes 21 de septiembre a Playa Siboney, en Santiago de Cuba. Lo integraban 14 hombres, una mujer, una niña y un niño, según Infobae. Viajaban en una embarcación artesanal de madera con daños estructurales. Para mantenerla a flote, la habían reforzado con palos de bambú, cuerdas y lonas. Las «condiciones hidrometeorológicas los arrojaron a nuestro litoral», explicó Aris Arias Batalla, de la Cruz Roja Cubana. Así lo recogió Diario de Cuba.
Cuba nunca fue su destino. Los primeros reportes indicaron que se dirigían a Estados Unidos. Días después, no obstante, la Cruz Roja Cubana precisó que su rumbo era Jamaica, según CiberCuba. En cualquier caso, el mal tiempo desvió la ruta y los dejó en el oriente cubano.
Atención médica y un vuelo de regreso
A su llegada, los migrantes recibieron evaluación médica, alimentos, agua y acompañamiento psicológico. En la atención participaron especialistas de salud, de Inmigración y Extranjería y efectivos del Ministerio del Interior. Las autoridades sanitarias, asimismo, no detectaron síntomas que representaran un riesgo para su salud. Ocho días después, los 17 abordaron el vuelo de regreso a Haití.
El anuncio lo hizo el propio Arias Batalla en Facebook. «Un retorno voluntario y solidario se llevó a cabo hace unos minutos en el aeropuerto Internacional Antonio Maceo de Santiago de Cuba», escribió, según recogió CiberCuba. La información oficial, sin embargo, no explica qué motivó la decisión de cada migrante. Tampoco aclara si permanecer en Cuba fue realmente una opción sobre la mesa.
[Inserta aquí la publicación de la Cruz Roja Cubana sobre el retorno de los migrantes.]
Llegaron a un país que se apaga
El contraste con la realidad cubana resulta inevitable. Tres días antes de su llegada, la red eléctrica nacional colapsó otra vez por completo. Agencias internacionales como Reuters informaron del apagón total del 18 de septiembre. Según UPI, la falla comenzó en líneas de transmisión en Matanzas y se extendió al resto del país. En La Habana, algunos barrios pasaron más de 36 horas sin electricidad, según Infobae. Esa crisis se agrava con cada salida de la termoeléctrica Guiteras. También deja sin agua a barrios enteros, como Lawton, donde varias mujeres cerraron una calle con cubos vacíos.
La economía tampoco ofrece alivio. Según su último Estudio Económico, la CEPAL prevé que el PIB cubano se contraiga un 10,3 % en 2026, la peor caída de América Latina. El organismo, además, empeoró su pronóstico en casi cuatro puntos desde abril, según CiberCuba. La inflación interanual superó el 20 % en julio. Por consiguiente, las colas, la escasez y los precios dominan el día a día de las familias. Lo sufre, por ejemplo, el jubilado de 77 años que sigue trabajando para comer.
“Buscando el paraíso encontraron el infierno”
La llegada de los haitianos provocó una ola de comentarios entre los cubanos en redes sociales. Muchos mezclaron compasión e ironía, según recogió Diario de Cuba. «Salieron de Guatemala para Guate-peor», escribió un usuario. Otro imaginó «la decepción al creer una cosa cuando la realidad fue otra». Una frase, en cambio, resumió el sentimiento general: «buscando el paraíso encontraron el infierno».
Detrás de la ironía hay una realidad dolorosa. Los cubanos conocen bien el mar como ruta de escape. Durante décadas, miles se lanzaron al estrecho de la Florida en balsas tan precarias como la de estos haitianos. Hoy la salida toma otras formas, como la de los atletas que abandonan la delegación cubana en el extranjero. El destino buscado, en efecto, casi nunca es la isla.
Lo que la versión oficial no cuenta
Conviene, no obstante, leer el caso con cuidado. Cuba suele repatriar a los migrantes haitianos que llegan a sus costas. En 2022, por ejemplo, devolvió por vía aérea a 178 haitianos rescatados cerca de Caibarién, según Diario de Cuba. Por lo tanto, no hay pruebas de que los 17 rechazaran expresamente quedarse. Tampoco se sabe si alguno pidió protección o si tuvo la oportunidad de hacerlo.
Haití, por su parte, atraviesa una grave crisis de violencia de pandillas e inestabilidad política. Aun así, estos migrantes regresaron a su país en cuestión de días. Nadie los esperaba en Cuba, y su paso por la isla duró apenas ocho días. Para muchos cubanos, esa rapidez confirma una verdad incómoda. Tantos nacionales quieren salir de la isla que cuesta imaginar otra cosa. ¿Quién, estando de paso, vería allí un lugar para empezar de nuevo?
Fuente: “NINGUNO SE QUEDÓ: LOS 17 HAITIANOS QUE LLEGARON A CUBA YA VOLVIERON A SU PAÍS”

