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Estados Unidos activó este 30 de septiembre un nuevo paquete de sanciones contra el régimen cubano. Las medidas golpean el sistema financiero, bloquean cuentas bancarias y restringen varias categorías de viaje a la isla. El Departamento de Estado afirmó que el propósito es aumentar la presión sobre La Habana. Según su portavoz, la meta final es impulsar “reformas significativas” en Cuba. Para miles de familias y negocios vinculados a la isla, en efecto, comienza una etapa de mayor incertidumbre.
El Departamento de Estado promete usar “todas las facultades” de sanción
El anuncio lo realizó Thomas “Tommy” Pigott, portavoz del Departamento de Estado, según Martí Noticias. Pigott explicó que el Tesoro modificó las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos (CACR). Además, aseguró que los cambios buscan cerrar vacíos legales que el régimen aprovechó durante años. De acuerdo con el comunicado, esos huecos le permitieron evadir sanciones y enriquecer a sus élites. También, añadió, sirvieron para financiar actividades militares y subversivas contra la seguridad nacional estadounidense. Por ello, la administración Trump se compromete a emplear todas las herramientas de sanción a su alcance. El objetivo declarado es impulsar reformas en la isla y respaldar las aspiraciones de libertad del pueblo cubano.
La Orden Ejecutiva 14404, el origen de las nuevas medidas
Las restricciones no surgen de la nada. De hecho, implementan la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Trump el 1 de mayo. Esa orden invoca la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Su blanco declarado son los responsables de la represión en Cuba y de amenazas a la seguridad nacional de EE.UU. En consecuencia, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) publicó unas nuevas Regulaciones de Sanciones a Cuba. A la vez, reformó las normas que sostienen el embargo desde la década de 1960.
El paquete llega, asimismo, pocas semanas después de que Trump prorrogara el embargo a Cuba hasta septiembre de 2027. Ambas decisiones apuntan en la misma dirección. Washington no solo mantiene el cerco, sino que lo estrecha.
Fin de las operaciones “U-Turn” y cuentas bloqueadas a emprendedores
El cambio financiero de mayor alcance es la eliminación de las transacciones “U-Turn”. Se trata de transferencias en las que Cuba o un ciudadano cubano tienen interés. Ese dinero se origina y termina fuera de EE.UU., pero transita por bancos estadounidenses. Desde el miércoles, según OFAC, esas entidades ya no pueden procesarlas y solo están autorizadas a rechazarlas. La medida, sin embargo, no es nueva. Según UPI, el primer gobierno de Trump las eliminó en septiembre de 2019, y Biden las restauró en mayo de 2024.
La ofensiva alcanza también al sector privado de la isla. OFAC retiró la autorización de 2024 que permitía a bancos estadounidenses abrir cuentas a emprendedores privados cubanos, según CiberCuba. Los fondos existentes deberán bloquearse y reportarse de inmediato a OFAC. Por lo tanto, recuperar ese dinero exigirá una licencia específica. Washington prohibió, además, las transacciones financieras indirectas con entidades de la Lista Restringida de Cuba. Hasta ahora, esa prohibición alcanzaba solo a las operaciones directas.
Viajes educativos y profesionales, bajo nuevas restricciones
El segundo frente del paquete son los viajes. OFAC eliminó la autorización general para asistir a reuniones o conferencias profesionales en Cuba, u organizarlas. Asimismo, la norma publicada en el Registro Federal suprime las autorizaciones para viajes grupales “pueblo a pueblo”. Los viajes educativos, por su parte, vuelven a quedar sujetos a requisitos más estrictos, según el Consejo Económico y Comercial EE.UU.-Cuba.
Quienes se encontraban en la isla el 30 de septiembre bajo la autorización de reuniones profesionales tienen un margen limitado. Podrán completar sus gestiones hasta el 30 de octubre de 2026, siempre que salgan de Cuba antes de esa fecha. Además, OFAC aclaró que habrá una excepción para viajes ya pagados. Podrán realizarse si antes del 30 de septiembre se cubrió al menos un gasto, como un boleto aéreo. Esa excepción solo aplica a los viajes que estaban autorizados bajo las reglas anteriores.
Más riesgo de sanción para quien opere con Cuba
OFAC lanzó, en consecuencia, una advertencia de amplio alcance. Según Martí Noticias, personas, empresas e instituciones financieras, estadounidenses y extranjeras, deberán revisar las nuevas reglas. Solo así podrán determinar qué operaciones siguen permitidas y cuáles quedan expuestas a sanciones. La orden de mayo, de hecho, ya autorizaba castigar a instituciones financieras extranjeras que faciliten transacciones con personas sancionadas. Así lo detalló el propio Departamento de Estado en su hoja informativa.
El mensaje, por lo tanto, trasciende a los bancos estadounidenses. Cualquier entidad que mueva dinero hacia estructuras del régimen asume ahora un riesgo mayor. Washington ha señalado reiteradamente a la élite militar. De hecho, ya denunció que GAESA acumula más de 18.000 millones de dólares en el extranjero.
Entre la cúpula y el ciudadano: ¿quién paga el costo?
La administración Trump insiste en que el blanco son quienes reprimen y se enriquecen. No obstante, el bloqueo de cuentas a emprendedores privados toca a un sector ya acosado dentro de la isla. Esos negocios enfrentan inspecciones, cierres y multas que ni las propias autoridades creen eficaces. Ahora, además, pierden una vía bancaria en el exterior que Washington les había abierto apenas en 2024.
El régimen, por su parte, suele responder a cada sanción culpando al embargo de su propia ruina económica. Sin embargo, la presión llega en el peor momento del país, con apagones, escasez y una economía en contracción. La pregunta, en definitiva, queda abierta para la comunidad cubana dentro y fuera de la isla. ¿Logrará este nuevo cerco las reformas que La Habana se niega a emprender, o volverá a pagarlo el ciudadano de a pie?
Fuente: NUEVA PRESIÓN DE WASHINGTON SOBRE LA HABANA: EE.UU. EXIGE “REFORMAS SIGNIFICATIVAS”

