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Brasil amaneció este lunes ante un escenario que pocas encuestas habían anticipado. Con el 99,99 % del censo escrutado, el senador Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,0 % de los votos. El presidente Lula da Silva, en cambio, se quedó con el 45,16 %, según el Tribunal Superior Electoral (TSE). Ninguno alcanzó la mayoría absoluta de los votos válidos. Por lo tanto, ambos volverán a enfrentarse en una segunda vuelta el 25 de octubre. Para Cuba, además, el desenlace podría redefinir a uno de los aliados más importantes que le quedan en la región.
Una ventaja inicial de siete puntos que terminó en menos de dos
La noche electoral arrancó con el candidato del Partido Liberal (PL) muy por delante. Con el 64,81 % de las secciones totalizadas, Flávio sumaba el 49,58 % de los votos válidos frente al 42,25 % de Lula, según datos del TSE recogidos por Cubanos por el Mundo. Más tarde, la distancia comenzó a estrecharse. Con el 90,31 % escrutado, el senador registraba el 48,04 % y el presidente, el 43,97 %, de acuerdo con La Nación. Sin embargo, el giro decisivo llegó desde el norte del país. Según Infobae, Flávio perdió impulso cuando comenzaron a contarse los votos del noreste, principal bastión de la izquierda brasileña.
Los números finales confirman una contienda cerrada. Con el 99,8 % del escrutinio, Flávio acumulaba 56.065.343 votos y Lula, 53.774.088, según El Periodista. La diferencia ronda, en consecuencia, los 2,3 millones de sufragios. Asimismo, el senador se impuso en São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro, los tres estados con más electores. Para el presidente, además, el retroceso resulta evidente. En la primera vuelta de 2022 había alcanzado el 48,4 % y 57,2 millones de votos.
Lula admite la sorpresa y Flávio habla de un país que exige cambio
La reacción en el oficialismo fue de desconcierto. “Estaba convencido de que iba a ganar las elecciones en primera vuelta”, admitió Lula durante un acto en un hotel de São Paulo, según Infobae. No obstante, el mandatario evitó cualquier gesto de resignación. De acuerdo con CNN, aseguró que este lunes comienza una nueva campaña rumbo a la segunda vuelta del 25 de octubre. Asimismo, cuestionó la biografía de su rival y lo presentó como una opción marcada por la incertidumbre.
En el campo opositor, el ánimo era muy distinto. “Estoy satisfecho con los resultados en todas las regiones”, declaró el senador, según La Nación. Además, afirmó que la votación marca el fin de la era del Partido de los Trabajadores, de acuerdo con CNN.
El resultado, por otra parte, deja en entredicho a las encuestadoras. Los sondeos previos a la jornada no habían anticipado la ventaja de Flávio. Según Fox News, ese fallo dará más argumentos a la derecha brasileña, que acusa a los principales institutos de favorecer a Lula y al PT.
Más de ocho millones de votos que pueden decidir la presidencia
Detrás de los dos finalistas quedó un pelotón de candidatos minoritarios. El psiquiatra y escritor Augusto Cury obtuvo el 2,90 %, seguido por Renan Santos con el 2,26 % y Ronaldo Caiado con el 2,20 %. Según El Periodista, esos tres aspirantes reunieron 8.718.460 votos, una cifra muy superior a la diferencia entre Bolsonaro y Lula. Por ello, cada respaldo adquiere un valor estratégico.
Hasta ahora, sin embargo, los derrotados se resisten a tomar partido. Según la agencia EFE, los dos candidatos que escoltaron a los finalistas afirmaron que se mantendrán neutrales en la segunda vuelta. Caiado, por su parte, dejó una puerta entreabierta. El exgobernador de Goiás prometió mantener la “coherencia”, lo que se interpretó como un posible guiño a Flávio. Antes de definirse, consultará con el presidente del PSD, Gilberto Kassab, quien tendrá la última palabra. En cambio, el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema descartó cualquier apoyo a Lula y aseguró que su partido siempre estará en la vereda opuesta al PT. En consecuencia, ambos finalistas tienen tres semanas para seducir a un electorado que difícilmente votará en bloque.
Un heredero político en un continente que gira a la derecha
Flávio Bolsonaro es senador por Río de Janeiro y primogénito del expresidente Jair Bolsonaro. De hecho, asumió la candidatura del PL después de que su padre fuera condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado contra Lula. Su programa, asimismo, marca una ruptura con el modelo actual. Propone eliminar al menos una decena de ministerios, reducir impuestos e impulsar una agenda de privatizaciones. En seguridad, plantea declarar organizaciones narcoterroristas al Primeiro Comando da Capital, al Comando Vermelho y a las milicias. Además, promete cinco cárceles federales de máxima seguridad inspiradas en el modelo de El Salvador.
El resultado, por otra parte, se inscribe en una tendencia regional. Según Infobae, candidatos de derecha o centroderecha han ganado recientemente en Chile, Ecuador, Bolivia, Honduras, Colombia, Perú y Costa Rica. Desde Venezuela, en efecto, llegó uno de los primeros saludos. La líder opositora María Corina Machado felicitó a Flávio y calificó la votación como “una jornada democrática ejemplar”, según CNN. Su mensaje coincide con la presión de Washington sobre Caracas, reflejada en las recientes
La relación con Estados Unidos también está en juego. En 2025, el gobierno de Donald Trump impuso aranceles de hasta 50 % a productos brasileños y los vinculó con el proceso judicial contra Jair Bolsonaro. Aun así, según la agencia AFP, Trump no había respaldado de manera explícita a Flávio Bolsonaro.
Lo que se juega La Habana en el balotaje brasileño
Para el régimen cubano, la segunda vuelta trasciende la política interna de Brasil. Tras regresar al poder en 2023, Lula normalizó con rapidez las relaciones con Cuba y Venezuela, deterioradas durante el mandato de Jair Bolsonaro, según Voz. Desde entonces, Brasilia ha sido uno de los interlocutores más cercanos de La Habana en el continente. Un triunfo de Flávio, sin embargo, apuntaría en la dirección contraria. Según CiberCuba, supondría volver al enfoque de su padre, quien llamó “dictador” a Díaz-Canel, cuestionó el programa Mais Médicos y mantuvo una postura abiertamente hostil hacia La Habana. Aquella confrontación precipitó, de hecho, la retirada de miles de médicos cubanos de Brasil a finales de 2018.
El vínculo entre ambos países tiene, además, un rostro humano. Más de 13.000 cubanos solicitaron refugio en Brasil entre enero y abril de este año, el 58 % del total de solicitudes en ese período. Esa cifra refleja un éxodo que no se detiene, como el de los atletas que abandonan las delegaciones oficiales en el extranjero. Asimismo, un cambio de gobierno en Brasilia sumaría presión sobre un régimen que ya enfrenta nuevas sanciones de Estados Unidos.
Nada, no obstante, está decidido. Según analistas citados por CiberCuba, una remontada como la que necesita Lula nunca se ha producido en la historia electoral del país. Brasil vivirá, por lo tanto, tres semanas de máxima tensión hasta el 25 de octubre. La pregunta queda abierta para la comunidad cubana dentro y fuera de la isla: ¿está a punto La Habana de perder a uno de sus últimos grandes aliados en América Latina
Fuente: BOLSONARO TOMA LA DELANTERA EN BRASIL Y SUPERA A LULA CON MÁS DEL 90% CONTABILIZADO

