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Una investigación expone las verdaderas prioridades de La Habana
Una investigación de CubaChequea reveló una marcada diferencia entre el discurso oficial y las prioridades reales de inversión del Gobierno cubano. El régimen insiste públicamente en que enfrenta la crisis alimentaria como una prioridad nacional. Sin embargo, los datos revisados por los investigadores cuentan otra historia. El destino real del capital extranjero apunta, sobre todo, hacia el turismo.
Turismo versus alimentos: una brecha de casi nueve veces
Según el análisis de la cartera de inversión extranjera presentada en 2025, el 62 % de los fondos buscados estaba destinado al turismo. En cambio, apenas el 7 % correspondía a proyectos para producir alimentos. En términos de capital, la diferencia resulta aún más contundente. El sector turístico concentraba unos 10.669 millones de dólares. Esa cifra equivale a casi nueve veces lo previsto para producción alimentaria.
La infraestructura también apunta hacia los hoteles
El patrón se repite en otros renglones de la cartera. En el apartado de infraestructura, el 91,4 % del capital estaba igualmente relacionado con proyectos turísticos. Por lo tanto, incluso las obras que deberían sostener servicios básicos terminan orientadas al negocio hotelero. Mientras tanto, sectores esenciales para la población quedan relegados a un segundo plano.
Proyectos energéticos que desaparecieron sin explicación
La investigación encontró, además, un dato inquietante sobre el sector energético. De los 426 proyectos inicialmente anunciados, 118 proyectos energéticos desaparecieron posteriormente de la plataforma oficial. Los investigadores no ofrecen una explicación oficial para esa desaparición. En consecuencia, la opacidad se suma a la lista de irregularidades detectadas en la cartera de inversión.
Una crisis que se agrava mientras el capital mira hacia otro lado
Los datos vuelven a poner bajo cuestionamiento las prioridades económicas de La Habana. Esto ocurre, además, en medio de una crisis marcada por escasez de alimentos, apagones y deterioro de servicios básicos. Así, mientras miles de cubanos hacen colas para comer, el capital extranjero sigue fluyendo hacia hoteles y resorts. La contradicción, una vez más, queda expuesta con cifras oficiales.

