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Un nuevo episodio crítico en la protesta que ya dura más de dos meses
El opositor cubano Guillermo del Sol Pérez atravesó una grave crisis de salud tras cumplir 72 días en huelga de hambre, según informó su hijo Adrián del Sol Alfonso. Del Sol, predicador y director de la agencia de prensa independiente Santa Clara Visión, mantiene la protesta desde el 19 de junio en su vivienda de Villa Clara para exigir la liberación de 18 presos políticos y de conciencia. Hasta el momento, según reportes previos, solo uno de ellos, Jonathan David Muir Burgos, ha sido excarcelado.
Presión de 240/130 y riesgo de infarto
De acuerdo con el comunicado familiar, Guillermo presentó una presión arterial de 240/130, fuerte dolor en el pecho, taquicardia severa, entumecimiento de la mano derecha y un importante deterioro físico, por lo que fue trasladado de urgencia a un hospital. Su hijo asegura, además, que fue atendido por especialistas y recibió hidratación intravenosa debido a una severa deshidratación. Según relató, el cardiólogo advirtió que, de haber llegado más tarde, podría haber sufrido un infarto. El cuadro resulta especialmente riesgoso porque, según ha documentado la prensa independiente en episodios anteriores de esta huelga, Del Sol padece diabetes tipo 2, hipertensión severa, asma crónica, cardiopatía y antecedentes de trombosis.
Sin camas disponibles en Terapia Cardiovascular
Los médicos gestionaban su ingreso en Terapia Cardiovascular, pero ante la falta de camas permaneció inicialmente en urgencias. Tras estabilizarse algunos de sus parámetros, Guillermo decidió regresar a su vivienda, donde continúa la protesta. La situación no es nueva: en episodios previos de esta misma huelga, Del Sol ya había sido hospitalizado por descompensaciones y desmayos, y en cada ocasión fue dado de alta horas después para retomar su ayuno en casa.
Una vida marcada por el activismo y las huelgas de hambre
Del Sol, nacido en 1965 e integrante de la plataforma opositora Cuba Decide, acumula al menos 14 huelgas de hambre a lo largo de su trayectoria como activista, según Memory of Nations. La más extensa hasta ahora, de 55 días en 2019, la llevó a cabo para exigir el fin de la política de “regulados” que impedía a su propio hijo, Adrián, salir del país. La huelga actual, sin embargo, ya la supera en duración y transcurre bajo el mismo patrón: el régimen cubano no ha respondido a ninguna de sus demandas.
Organizaciones de derechos humanos piden medidas urgentes
Ante el progresivo deterioro de su salud, el Centro de Denuncias Defensa CD presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una solicitud de medidas cautelares urgentes para proteger la vida del activista, exigiendo al Estado cubano garantizarle atención médica independiente y cesar el hostigamiento contra él y su entorno. Hasta el momento no se ha informado de una resolución pública por parte de la CIDH. La familia, mientras tanto, continúa siguiendo de cerca su estado de salud y agradece las muestras de apoyo y preocupación recibidas.

