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Vecinos de Párraga y La Palma salen a la calle ante una situación insostenible
En el municipio habanero de Arroyo Naranjo, decenas de vecinos de la zona comprendida entre Párraga y La Palma decidieron tomar las calles como única vía para hacerse escuchar. La protesta surgió después de que la comunidad acumulara más de 48 horas sin electricidad y más de tres días sin servicio de agua. Según muestran las imágenes difundidas por El Funky, varias madres, algunas acompañadas de sus hijos pequeños, bloquearon la vía en un gesto que refleja el nivel de desesperación alcanzado en el barrio. La escena, lejos de ser un hecho aislado, se suma a una cadena de protestas espontáneas que se repiten en distintos puntos de la isla ante el deterioro de los servicios básicos. Como se puede ver en el siguiente video.
Más de 48 horas sin luz: el peso de los apagones prolongados
El corte eléctrico sostenido durante más de dos días agravó una situación ya de por sí difícil para las familias de la zona. Sin electricidad, los vecinos no solo pierden la posibilidad de conservar alimentos o utilizar equipos básicos del hogar; además, la falta de energía complica el bombeo y la distribución del agua, lo que agrava todavía más la crisis del suministro hídrico. Por lo tanto, ambos problemas (la luz y el agua) no operan de manera aislada, sino que se retroalimentan y multiplican el impacto sobre la vida cotidiana de cada hogar.
Sumando a estos problemas, tenemos la ausencia de agua potable durante tres días consecutivos que representa, quizás, el elemento más alarmante de esta protesta. Sin acceso regular al servicio, las familias enfrentan serias dificultades para cubrir necesidades elementales como la higiene, la preparación de alimentos y el cuidado de los más pequeños. No resulta casual, entonces, que hayan sido precisamente las madres quienes encabezaran la manifestación junto a sus hijos: la crisis del agua compromete de forma directa la salud y el bienestar de los menores del barrio.
Una protesta que refleja el agotamiento acumulado de las familias cubanas
La manifestación en Arroyo Naranjo no ocurre en el vacío. Al contrario, se inscribe dentro de un patrón que se repite con creciente frecuencia en distintas zonas de La Habana y del resto del país, donde los apagones prolongados y las interrupciones del servicio de agua se han convertido en parte de la vida diaria. En consecuencia, cada vez más familias optan por salir a la calle como último recurso, ante la ausencia de respuestas oficiales y de soluciones estructurales a estos problemas. Las imágenes de madres con sus hijos bloqueando una vía pública ilustran, en última instancia, el punto de quiebre al que ha llegado buena parte de la población.
Sin respuesta oficial hasta el momento
Hasta la publicación de esta nota, las autoridades correspondientes no han emitido un pronunciamiento sobre la situación en Párraga y La Palma, ni han ofrecido un plazo estimado para el restablecimiento pleno de la electricidad y el agua en la zona. Mientras tanto, los vecinos de Arroyo Naranjo permanecen a la espera de una solución concreta, en medio de una crisis de servicios básicos que continúa erosionando la paciencia de comunidades enteras en toda la isla.

