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Las chinches volvieron al Hospital General Docente Guillermo Domínguez López, en Puerto Padre, Las Tunas. La plaga reapareció en la sala de hospitalización de Psiquiatría, apenas semanas después de un amplio operativo para erradicarla. El propio centro reconoció el nuevo brote en una nota oficial. En consecuencia, vuelve a abrirse una pregunta inquietante: ¿qué garantías de higiene ofrecen hoy los hospitales cubanos?
El hospital admite que la plaga regresó hace dos días
La institución informó del nuevo brote el lunes 14 de septiembre, a través de su perfil de Facebook. Según la nota, la presencia del insecto se detectó nuevamente hace dos días. Además, el foco apareció en la misma sala afectada en julio. No se trata de un área cualquiera. Allí permanecen ingresados pacientes vulnerables, que dependen por completo de las condiciones que les ofrece el centro. Por lo tanto, cualquier infestación en ese espacio adquiere una gravedad particular.
Cuarentena, traslados y colchones nuevos: el operativo de julio no bastó
En julio, la vigilancia epidemiológica del hospital detectó por primera vez las chinches en esa sala. Ante el hallazgo, la dirección puso el área en cuarentena y trasladó a los pacientes. Asimismo, reemplazó todos los colchones. Durante siete días se aplicaron fumigaciones y tratamientos intensivos. Sin embargo, pocas semanas después el insecto volvió al mismo lugar. Las chinches, en efecto, son difíciles de erradicar: sus huevos resisten muchos tratamientos y exigen aplicaciones repetidas. Su regreso indica que el foco no se eliminó por completo, o que persisten las condiciones que favorecen su proliferación.
Las autoridades aseguran que el brote está contenido
Tras la reaparición, el hospital afirma haber reactivado el tratamiento intensivo. De acuerdo con su versión, la presencia de insectos disminuyó durante las primeras 48 horas. También asegura haber revisado las demás salas del centro. Hasta el momento, sostiene, no se han detectado chinches en otras áreas. No obstante, esas afirmaciones no han sido verificadas de forma independiente. Conviene recordar, además, que el operativo anterior tampoco logró evitar el regreso de la plaga.
Matanzas, Santiago de Cuba y una plaga que se extiende por la isla
El caso de Puerto Padre no es un episodio aislado. En junio, pacientes denunciaron chinches en el Hospital Ginecobstétrico José Ramón López Tabrane, en Matanzas. Allí, las quejas alcanzaron áreas destinadas a embarazadas y recién nacidos. Posteriormente, en agosto, circuló el video de una enfermera de Santiago de Cuba que usaba fuego para eliminar chinches de una silla. Las instituciones psiquiátricas, asimismo, ya habían sufrido infestaciones similares. En julio de 2025 se denunció una plaga grave en el Hospital Psiquiátrico Gustavo Machín, también en Santiago. Incluso autoridades de Antilla, en Holguín, admitieron en abril que el país enfrenta una plaga nacional desde hace al menos dos años.
Combustible y limitaciones económicas: una explicación que no convence
El hospital atribuyó parte de sus dificultades a las limitaciones económicas del país. Igualmente, señaló el desabastecimiento de combustible como otro obstáculo. Esa justificación, sin embargo, generó rechazo inmediato en redes sociales. Numerosos usuarios cuestionaron que se recurra a factores externos para explicar fallas de higiene y mantenimiento. Para muchos, el control de plagas es una obligación básica de cualquier institución sanitaria. Por ello, la escasez no puede convertirse en una excusa permanente. Mientras tanto, los pacientes de Psiquiatría en Puerto Padre siguen expuestos. La pregunta, en definitiva, persiste: ¿cuántas veces más regresarán las chinches antes de una solución real?

