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La propia maquinaria informativa del Estado cubano terminó ofreciendo dos versiones incompatibles sobre lo ocurrido en la Base de Supertanqueros de Matanzas. Primero hubo fuego y bomberos. Después, según el Ministerio de Energía y Minas, solo hubo humo. En una instalación estratégica para el sistema energético del país, la contradicción no es un detalle menor.

El periódico oficialista Girón publicó la primera versión. Según ese reporte, durante labores de mantenimiento en un tanque vacío se produjo un accidente que provocó un incendio. El fuego, añadió el medio, fue controlado por el Cuerpo de Bomberos junto a fuerzas del Ministerio del Interior y otros organismos. Sin embargo, horas más tarde llegó el desmentido. El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) aseguró que “no existió tal incendio”.
La nota oficial atribuyó el episodio a una emisión de humo generada por azufre acumulado en la superficie de un tanque sin producto en su interior, y sostuvo que los trabajos en la zona industrial continuaban “sin contratiempos”. Apunto el medio RCM.
La explicación técnica de CUPET: azufre, oxicorte y combustión
La Unión Cuba-Petróleo (CUPET) ofreció el argumento técnico que sostiene la nueva versión. La empresa explicó que los depósitos destinados al crudo cubano acumulan azufre elemental en sus techos, debido al alto contenido de ese compuesto en el petróleo nacional. Durante el mantenimiento, el uso de oxicorte para retirar partes de la cubierta puede provocar la combustión de ese material. Por lo tanto, según la entidad, lo visto fue una columna de humo y no un siniestro. CUPET reconoció además que aplica agua antes de iniciar los cortes, precisamente por el riesgo asociado al azufre. Esa admisión, en efecto, confirma que el peligro existe y que la instalación lo conoce de antemano.
Un fotorreportero del propio Girón desmiente al ministerio
La disputa no quedó entre el régimen y la prensa independiente. Al contrario, estalló dentro del aparato estatal. Raúl Navarro González, fotorreportero y director de Audiovisuales de Girón, comentó directamente en la publicación de Facebook del MINEM y exigió una disculpa para el colectivo del periódico. “Es muy fácil con una simple publicación echar por el piso el trabajo de todo un colectivo”, escribió. Asimismo, defendió técnicamente la versión original. Navarro sostuvo que el contacto del azufre con trabajos de soldadura o cualquier fuente de ignición puede provocar un incendio, y advirtió sobre los riesgos vinculados a la emisión de dióxido de azufre. Rara vez un trabajador de la prensa oficial contradice públicamente a un ministerio.
Ningún cubano observa la Zona Industrial de Matanzas con inocencia. En agosto de 2022, un rayo impactó el tanque número 52 del complejo y desató explosiones que alcanzaron otros depósitos. Aquella tragedia dejó muertos, desaparecidos y una infraestructura devastada. La base, de hecho, sigue en reconstrucción y continúa siendo clave para el sistema eléctrico nacional. Por esa razón, cualquier humo sobre sus tanques activa un temor colectivo perfectamente fundado.
La credibilidad, el otro daño que nadie apaga
La pregunta de fondo trasciende el episodio puntual. Si dos instituciones del mismo Estado no coinciden al describir lo ocurrido en una instalación estratégica, ¿qué versión debe creer la población? El régimen exige confianza mientras se desmiente a sí mismo en cuestión de horas. En consecuencia, los cubanos vuelven a informarse por redes sociales, vecinos y videos grabados desde la carretera. Ese vacío, en definitiva, no lo llena ningún comunicado. Y en materia de seguridad industrial, la desconfianza también cuesta vidas.

