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La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras volvió a tropezar en su intento de regresar al sistema eléctrico nacional. Según CiberCuba, una fuga detectada durante la prueba hidráulica del economizador obliga a extender los trabajos y retrasa la reconexión de la mayor planta generadora del país. La información la publicó la propia central en Facebook y la recogió el periódico oficialista Girón. Por ahora, no existe una fecha definida para su regreso. Mientras tanto, millones de cubanos siguen enfrentando prolongados apagones.
Una fuga en la prueba hidráulica frena el arranque
La prueba hidráulica es el último filtro antes de encender la caldera. De acuerdo con Girón, este procedimiento verifica la hermeticidad de las soldaduras y uniones reparadas, para garantizar que no haya fugas que comprometan la seguridad de la unidad. Esta vez, el examen no se superó.
La dirección de la planta asegura que trabaja de manera ininterrumpida para solucionar la avería “en el menor tiempo posible”. Además, según Directorio Cubano, las brigadas deberán repetir la prueba hidráulica una vez reparado el punto dañado, antes de intentar el arranque. Sin embargo, la central no informó cuándo volverá a generar electricidad.
El contraste con el discurso oficial resulta evidente. Apenas un día antes, Girón había informado que las reparaciones del economizador estaban concluidas. En consecuencia, el anuncio optimista duró menos de 24 horas.
Del apagón general del 19 de septiembre a una reparación sin fecha
La avería actual tiene un origen preciso. Según CiberCuba, el problema viene directamente de la crisis del viernes 19 de septiembre, cuando el octavo apagón general del sistema eléctrico en 2026 provocó tensiones mecánicas que dañaron la caldera de la Guiteras. Desde entonces, la unidad permanece fuera de servicio.
La reparación tampoco pudo comenzar de inmediato. De acuerdo con Directorio Cubano, las brigadas tuvieron que esperar casi 72 horas a que la caldera se enfriara, y la inspección arrancó en la tarde del lunes 21 de septiembre. Asimismo, el peso de esta ausencia es considerable. Según Cuba en Miami, que cita datos de Girón, antes de la avería la planta llevaba 44 días seguidos conectada y producía unos 185 megavatios de promedio.
El economizador, el talón de Aquiles de la Guiteras
El componente averiado no es nuevo en esta historia. En términos sencillos, el economizador aprovecha los gases calientes para elevar la temperatura del agua que entra en la caldera, según explicó Periódico Cubano. Por ello, cualquier fuga en esa zona impide operar la unidad con seguridad.
El problema, además, se repite con frecuencia. De acuerdo con CiberCuba, este componente ha provocado cerca de la mitad de las salidas no programadas de la planta durante 2026. En efecto, cada reparación parece resolver un punto débil mientras otro aparece poco después.
Una solución de fondo que se sigue aplazando
La raíz del problema ya estaba diagnosticada. En julio, Periódico Cubano reportó que un estudio realizado con la Universidad de Matanzas y la Cujae concluyó que el economizador presenta un “envejecimiento total” y no soporta una operación prolongada. Según ese mismo reporte, la planta eliminó cerca de 400 cordones de soldadura, pero los daños reaparecieron en otras zonas.
Por lo tanto, la solución de fondo es conocida, pero costosa en tiempo. El mismo medio señaló que los materiales para sustituir los tubos ya estaban disponibles y que una reparación capital mantendría la Guiteras fuera de servicio unos seis meses. Las autoridades, según esa información, han aplazado la intervención porque sacar el bloque agravaría los apagones durante semanas o meses. El resultado es un ciclo de parches que no termina.
Un país que paga el costo en cada apagón
La salida de la Guiteras no es un asunto técnico lejano. Incluso Cubadebate reconoció que la parada ha agravado el déficit de generación y los apagones en Matanzas y otras regiones del país. Las consecuencias se sienten en cada casa: bombas de agua detenidas, alimentos que se echan a perder y servicios básicos interrumpidos. Para los matanceros, además, la crisis se suma a otras dificultades cotidianas, como el alto costo del transporte para llegar a clases.
Frente a ese panorama, los anuncios de nuevas fuentes de energía, como los 200 contenedores de sistemas solares llegados desde China, no compensan la fragilidad de las termoeléctricas. La Guiteras volverá a encenderse, tarde o temprano. Pero la pregunta de fondo sigue abierta: ¿cuánto más tendrá que esperar el pueblo cubano por una solución definitiva a la crisis eléctrica?

