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Miles de familias cubanas sobreviven entre apagones, inflación y salarios que no alcanzan. Mientras tanto, un salón de belleza de perfil prémium ha encendido las alarmas en La Habana. Se trata de Mímate Salón & Spa, ubicado en la Calle E número 105, entre 5ta y Calzada, en El Vedado. En su inauguración cortó la cinta Martha García Hernández, diplomática cubana y esposa del viceministro primero de Relaciones Exteriores, Gerardo Peñalver Portal. Así lo reveló Periódico Cubano el 14 de octubre, en un reportaje que luego replicaron CubitaNOW y Cuba Bajo Lupa. Sin embargo, la pregunta de fondo sigue sin respuesta: ¿quién es realmente el dueño del negocio?
Manicura “premium”, invitados VIP y luz garantizada durante los apagones
El salón abrió sus puertas el 22 de julio de 2026, según Periódico Cubano. Ofrece peluquería, manicura, pedicura, pestañas, cejas, tratamientos faciales, masajes, barbería y depilación. Además, sus anuncios fijan un horario de miércoles a sábado, de 9:00 de la mañana a 6:00 de la tarde. En Instagram, bajo la cuenta @salonmimate, el negocio cultiva una imagen de exclusividad. Una oferta publicada en Revolico promociona, de hecho, manicura y pedicura “premium”. Otra destaca el café de cortesía que reciben los clientes.
El detalle más llamativo, no obstante, es otro. Los anuncios aseguran que el local dispone de respaldo energético para seguir trabajando durante los apagones. En un país donde la termoeléctrica Guiteras vuelve a salir del sistema una y otra vez, esa garantía es un lujo al alcance de muy pocos. Asimismo, imágenes de actividades especiales del salón muestran bebidas y habanos destinados a invitados VIP. Periódico Cubano menciona whisky Chivas Regal y tabacos Montecristo. Las promociones, por otra parte, han contado con rostros conocidos de la televisión cubana, como Laura Delgado, Arianna Álvarez y Fernando Hechevarría.
Inserta aquí la publicación de Mímate Salón & Spa en Instagram.
Martha García Hernández: una carrera diplomática junto al número dos de la Cancillería
Gerardo Peñalver Portal no es un funcionario menor. Según el sitio oficial del MINREX, ocupa el cargo de viceministro primero desde abril de 2024. Antes fue embajador en Alemania y en Rusia. Además, entre 2023 y 2024 dirigió la Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas. Se trata, en efecto, del segundo hombre en la jerarquía de la diplomacia cubana, solo por detrás del canciller Bruno Rodríguez.
La trayectoria de García Hernández discurre en paralelo a la de su esposo. De acuerdo con Periódico Cubano, figuró como tercera secretaria de la embajada en Moscú mientras Peñalver era embajador en Rusia. Más tarde, fue primera secretaria de la misión cubana ante la ONU. En marzo de 2024, una publicación oficial de la Cancillería la identificó con ese cargo durante una reunión de Peñalver con António Guterres. Por su parte, la biblioteca digital de Naciones Unidas registra una intervención suya en nombre de Cuba ante la Tercera Comisión, en octubre de 2023. El mismo medio añade que habría cursado formación en Ecosmetics Education, una institución brasileña dedicada a capacitar profesionales de belleza y administradores de salones.
Existe, por último, un dato que agrava las preguntas. La fotografía del corte de cinta publicada por Periódico Cubano aparece acreditada a la cuenta de Facebook de Gerardo Peñalver. Por lo tanto, la vinculación de la familia con el evento no surge de un rumor, sino de imágenes difundidas desde su propio entorno.
¿Quién figura como propietario? Las preguntas que nadie ha respondido
Conviene precisarlo con claridad: abrir un negocio privado no constituye un delito en la Cuba actual. Tampoco hay constancia pública de que García Hernández sea la titular del salón. Periódico Cubano reconoce que su presencia en la inauguración es una señal directa de vinculación con Mímate. Sin embargo, sus búsquedas no localizaron ningún registro mercantil público que la identifique como propietaria. Hasta el cierre de esta edición, ni el MINREX ni el propio salón habían aclarado la estructura del negocio.
Esa falta de transparencia es, precisamente, el problema. ¿Quién financió la inversión? ¿Quién figura como dueño ante las autoridades? ¿De dónde salió el capital para garantizar electricidad en medio del colapso energético? En consecuencia, una investigación rigurosa debería empezar por documentos concretos. Entre ellos figuran el registro mercantil, la autorización como actor económico, el origen del capital inicial y el contrato del local. Desde septiembre, además, rigen nuevos requisitos para acreditar ese capital al constituir empresas privadas, según el mismo medio.
Lo que está en juego trasciende el salón. Si la familia de un alto cargo del Estado participa en un negocio privado, la población tiene derecho a saberlo. Solo así puede evaluarse si existe un conflicto de intereses o un acceso privilegiado a recursos que el ciudadano común no tiene.
Dos Cubas: el privilegio de unos y las multas de otros
El contraste resulta difícil de ignorar. Mientras unos negocios exhiben habanos y luz garantizada, otros emprendedores enfrentan inspecciones, cierres y sanciones. En Sancti Spíritus, una funcionaria del régimen llegó a admitir que las multas no bajan los precios. Aun así, las autoridades siguen castigando a pequeños negocios sin respaldo político. Por ello, muchos cubanos se preguntan si las reglas son iguales para todos.
Afuera del salón, la realidad es otra. En Lawton, un grupo de mujeres cerró una calle con cubos vacíos para exigir el agua que no llega. En Mayabeque, la única ambulancia de Melena del Sur solo sale si la familia pone el combustible, según denuncian vecinos. Y en La Habana, un jubilado de 77 años sigue trabajando para poder comer.
El caso, asimismo, encaja en un patrón cada vez más visible. Hace apenas días, Marino Murillo fue fotografiado paseando por Madrid mientras Cuba se hunde en la crisis. Periódico Cubano documentó también la vida de privilegios que exhibe en Instagram el hijo de una viceministra de Comercio Exterior. Washington, por su parte, denunció que GAESA acumula más de 18.000 millones de dólares en el extranjero. En definitiva, la élite y el pueblo parecen vivir en dos países distintos bajo el mismo Gobierno.
La Cancillería que culpa al embargo y la élite que no conoce la escasez
La coincidencia temporal añade gravedad al caso. El MINREX encabeza cada año la campaña contra el embargo en Naciones Unidas. Esa ofensiva tendrá su próxima cita el 28 de octubre, cuando la Asamblea General vuelva a votar la resolución cubana. Mientras tanto, Washington presiona a otros gobiernos para restarle apoyos, como hizo Marco Rubio en su llamada con Nayib Bukele. El discurso oficial atribuye la miseria cubana al embargo, que Trump prorrogó recientemente hasta 2027.
Ese relato, sin embargo, choca con las imágenes del Vedado. La familia del número dos de la Cancillería aparece inaugurando un spa con respaldo eléctrico, invitados VIP y servicios “premium”. A pocas cuadras, millones de cubanos cocinan con leña, duermen sin ventilador y hacen colas por un pedazo de pan. Ninguna fotografía, por sí sola, prueba una irregularidad. No obstante, sí exige explicaciones que el régimen no ha ofrecido.
La pregunta, en definitiva, queda abierta para la comunidad cubana dentro y fuera de la isla. Si los funcionarios que denuncian el embargo ante el mundo viven al margen de la crisis, ¿quién responde por la Cuba que se queda a oscuras?

