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Organizaciones salvadoreñas entregaron 125 lentes intraoculares para pacientes cubanos. El envío incluye además medicamentos e instrumental quirúrgico. Todo ello está destinado a personas que esperan por una operación de cataratas. Su destino final es el Instituto de Oftalmología Ramón Pando Ferrer, en La Habana. La Embajada de Cuba en San Salvador dio a conocer la donación. Lo hizo mediante un comunicado difundido el 3 de septiembre de 2026.
Una entrega anunciada por la propia embajada cubana
El dato no es menor. Fue la representación diplomática del régimen la que informó sobre la llegada de la ayuda. Su embajador, Tomás Lorenzo Gómez, afirmó que la donación resulta necesaria para los pacientes de la isla.
En otras palabras, el propio Estado cubano admite que necesita insumos externos. Sin ellos no puede realizar una cirugía básica. Ese reconocimiento llegó, además, por vía oficial. Contrasta, por lo tanto, con décadas de discurso sobre la autosuficiencia del sistema sanitario cubano.
Cerca de 400 lentes intraoculares reunidos por grupos salvadoreños
Según el comunicado, las donaciones acumuladas ya suman cerca de 400 lentes intraoculares. No se trata, por lo tanto, de un gesto aislado. Estamos ante una campaña sostenida en el tiempo.
Además de los lentes, el envío incluyó fármacos e instrumentos quirúrgicos. Todos ellos resultan imprescindibles en este tipo de procedimientos oftalmológicos. La ayuda cubre, en consecuencia, el paquete completo de la intervención. No falta un insumo puntual: falta todo lo que la operación exige.
“Nos corresponde ahora ayudar”: la reciprocidad como motivo declarado
Los grupos salvadoreños explicaron por qué decidieron involucrarse. En su mensaje recordaron la asistencia que médicos cubanos brindaron antes en El Salvador. Ahora, según señalaron, les toca a ellos devolver esa ayuda. Se dirigen así a quienes en su momento les ofrecieron sus hospitales y sus casas.
El argumento tiene, sin embargo, una lectura de fondo difícil de eludir. Durante años, La Habana exhibió sus misiones médicas como prueba del poderío de su sistema de salud. Hoy ese mismo sistema recibe de vuelta la solidaridad que antes exportaba. Y la recibe convertida en cajas de lentes intraoculares.
Un centro de referencia que ya no puede operar sin ayuda externa
El Ramón Pando Ferrer figura entre los centros médicos de referencia de La Habana. Constituye, asimismo, la institución insignia de la oftalmología cubana. Allí serán utilizados los lentes y los insumos donados.
Que un hospital de ese nivel dependa de una colecta extranjera ilustra la magnitud del deterioro. La catarata no operada, cabe recordarlo, no es un problema estético. Conduce a la pérdida progresiva de la visión y al aislamiento. Además, convierte en dependiente a un adulto que hasta entonces era autónomo.
La crisis de fondo: alimentos, energía y medicamentos
La entrega se produce en medio de una crisis múltiple. Faltan alimentos, energía, medicamentos e insumos médicos en toda la isla. Esa escasez ha limitado el acceso de la población a bienes elementales. También ha dejado expuestas las falencias del sistema administrado por el régimen cubano.
Asimismo, el episodio se inscribe en un patrón cada vez más visible. Donaciones del exterior, envíos de la diáspora y colectas de particulares sostienen áreas completas de la vida cubana. Son, precisamente, las áreas que el Estado dejó de garantizar.
Cubanos que descubren en El Salvador lo que perdieron en casa
El contraste se aprecia también en la dirección inversa. Con frecuencia circulan en redes sociales videos de cubanos que llegan a El Salvador. Allí muestran su asombro ante algo tan elemental como encontrar varias marcas de huevos y leche. Sorprende igualmente el pan fresco y la ausencia de apagones.
Las cifras migratorias, no obstante, siguen siendo modestas. De acuerdo con el portal Migranto, la presencia cubana pasó de 84 personas en 1990 a 131 en 2024. El dato cobró actualidad tras un anuncio del presidente Nayib Bukele en 2024. Se refería a la entrega de 5.000 pasaportes gratuitos a profesionales extranjeros altamente cualificados.
La pregunta que queda sobre la mesa
El régimen cubano llevó durante años su modelo sanitario a foros internacionales. Envió, además, médicos a decenas de países. Aun así, hoy no garantiza el insumo básico de una cirugía elemental. En cualquier hospital funcional, esa operación se resuelve en minutos.
La comunidad cubana observa la noticia con sentimientos encontrados. Hay gratitud hacia El Salvador e indignación hacia quienes gobiernan la isla. Queda, en definitiva, una pregunta que el discurso oficial no responde. ¿Cómo llegó el sistema de salud cubano a depender de donaciones extranjeras para operar cataratas?
Fuente: Infobae / Embajada de Cuba en San Salvador (comunicado del 3 de septiembre de 2026)

